Algunos dicen que la
siesta perfecta son apenas unos minutos, otros que ni siquiera hay que dormirse
del todo: basta con sentarse en la silla con una cuchara en la mano, cuando la
cuchara cae de nuestra mano contra el suelo, cling, es la hora de despertar.
Pero lo cierto es que no existe ninguna regla mágica para la siesta perfecta.
A continuación, vamos
a explorar los beneficios que supone una siesta de distintas duraciones, para
que escojáis discrecionalmente la que más os convenga.
Menos de 5 minutos
Esta microsiesta no
reporta muchos beneficios psicológicos ni físicos, pero si estamos cansados nos
permitirá combatir la somnolencia, como sugiere este
estudio publicado en Sleep.
Entre 10 y 20 minutos
En este tiempo tan
breve solo conseguiremos que el cerebro entre en fase de sueño ligero, aunque se
podría experimentar una pequeña cantidad de sueño profundo hacia el final de la
sesión. Se reduce la presión sanguínea y se reportan beneficios
psicológicos como la mejora de la memoria para adquirir nuevas destrezas y
capacidades. Es ideal para dormir en el trabajo, pues nos ayuda a rendir más en
el estudio o en el trabajo, tal como afirma Nicole Lovato, de la
Universidad de Flinders en Australia, en su trabajo publicado en la revista Progress
in Brain Research.
Entre 20 y 60 minutos
En este tipo de siesta
pasaremos tanto tiempo en sueño ligero como en sueño profundo. Además de los
beneficios anteriormente descritos, se obtienen otros, como explica Richard
Wiseman en su libro Escuela nocturna:
Asimismo, tu cerebro
empezará a liberar hormonas del crecimiento, lo cual hará que al despertar te
sientas con más energía. Sin embargo, es posible que despiertes un poco
confuso, porque lo haces desde el sueño profundo, pero se te pasará en unos
treinta minutos.
Entre 60 y 90 minutos
Este tipo de siesta la
podríamos llamar siesta completa, porque el cerebro completa un ciclo de sueño,
pasando del ligero, al profundo y a la fase REM. Además de los beneficios
anteriormente apuntados, el estado REM propicia que se mejore el pensamiento creativo
y la capacidad de entender conceptos abstractos, tal y como señala Wiseman.
Con todo, siestas tan largas también podrían perturbar el sueño nocturno.
En caso de que se
necesite dormir más de una hora y por las noches se duerman normalmente las
ocho habituales, quizá se está poniendo de manifiesto problemas para dormir profundamente, como
apnea del sueño, obesidad, etc.


No hay comentarios:
Publicar un comentario